Sam Bianco, abogado de inmigración de Tingen Law, siente una profunda pasión por ayudar a personas y familias a cumplir sus sueños de vivir y prosperar en Estados Unidos. Sam conoce personalmente las dificultades del sistema migratorio por la experiencia de su propia familia. Por eso, aporta tanto conocimientos profesionales como una sincera empatía a los casos de sus clientes.
Antes de unirse a Tingen Law, Sam trabajó durante más de una década en educación para adultos y atendió a comunidades inmigrantes en Philadelphia, San Francisco y Baltimore. Su trabajo como profesor de inglés para la vida diaria, coordinador de instructores de ciudadanía y especialista en evaluaciones iniciales le permitió entender a fondo los retos que enfrentan los inmigrantes al adaptarse a la vida en Estados Unidos. Estas experiencias lo inspiraron a seguir una carrera en derecho migratorio. Así podría defender directamente a sus clientes y ayudarlos a obtener un estatus legal y tranquilidad.
Después de obtener su J.D., Sam se unió a Tingen Law, donde continúa su misión de servicio de toda la vida. Su práctica se enfoca en inmigración humanitaria y familiar, incluidos el asilo, las visas U y las peticiones familiares. La experiencia profesional de Sam, junto con la historia migratoria de su propia familia, le da una perspectiva única y sensibilidad ante la historia de cada cliente.
La filosofía de Sam se basa en una defensa compasiva y centrada en el cliente. Cree que la comunicación abierta, el trabajo en equipo y la dedicación constante crean mejores experiencias para los clientes. Para comunicarse mejor con ellos, Sam también estudia español y domina el japonés.
Fuera de la oficina, Sam disfruta pasar tiempo con su esposa y su hija, leer ciencia ficción y mantenerse al día sobre asuntos mundiales. Ya sea que ayude a un cliente a obtener una green card o talle calabazas de Halloween con su familia, Sam enfrenta cada reto con entusiasmo, empatía y el compromiso de lograr un efecto positivo.